¿Por qué lo divertido es la polla y lo aburrido un coñazo?

sábado, 7 de enero de 2012

COJONES

Un ejemplo de la riqueza del castellano es el número de acepciones de una simple palabra, como puede ser la muy conocida y frecuentemente utilizada, que hace referencia a los atributos masculinos: cojones.

Si va acompañado de un numeral tiene significados distintos, según el número utilizado. Así, uno significa caro o costoso (valía un cojón), dos significa valentía (tiene dos cojones), 3 significa desprecio ( me importa 3 cojones), un número muy grande y par significa dificultad (lograrlo me costó 100 pare de cojones).


El verbo cambia el significado. Tener significa valentía (aquella persona tiene cojones), aunque en admiración puede indicar sorpresa (¡Tiene cojones!); poner expresa un reto, especialmente si se pone en algunos lugares (puso los cojones sobre la mesa). Se los utiliza para apostar (me corto los cojones) o para amenazar (te corto los cojones).


El tiempo del verbo utilizado cambia el significado de la frase. El presente indica molestia o hastío (Me toca los cojones); el reflexivo significa vagancia (se toca los cojones), pero el imperativo significa sorpresa (¡tócate los cojones!).


Los prefijos y sufijos modulan su significado; a- expresa miedo (acojonado); des- significa reirse (descojonarse), -udo significa perfección (cojonudo), pero -azo se refiere a la indolencia o abulia (cojonazos). - las preposiciones matizan la expresión: de significa éxito (me salió de cojones) o cantidad (hacía un frío de cojones); por expresa voluntariedad (lo haré por cojones), pero con indica valor (era un hombre con cojones) y sin la cobardía (era un hombre sin cojones).


El color, la forma o la simple textura o tamaño aportan significado. El color violeta expresa frío (tengo los cojones morados); la forma, el cansancia (tenía los cojones cuadrados); pero el desgaste implica experiencia (tenía los cojones pelados de repetirlo). - son importantes el tamaño y la posición (tenía dos cojones grandes y bien plantados); sin embargo hay un tamaño máximo que no puede superarse (tiene los cojones como el caballo del Cid); porque indica torpeza o vagancia (le cuelgan, se los pisa, se sienta sobre ellos e incluso necesita una carretilla para llevarlos).


La interjección ¡cojones! significa sorpresa y cuando se halla perplejo los solicita (¡manda cojones!). En ese lugar reside la voluntad y de allí surgen las órdenes (me sale de los cojones).


En resúmen, será difícil encontrar una palabra en castellano o en otros idiomas con mayor número de acepciones.

Espero que hayáis tenido suficiente...
no me seáis tontos de cojones.

4 comentarios:

yonblo dijo...

Oye, Julio. ¿Ese huevo hay que "pelarlo"? Saludos.

@reku (Alexandre Ríos) dijo...

Desde luego Julio, toda una lección lingüista :) Manda cojones... jeje
Saludos.

http://areku-desingblog.blogspot.com/
http://www.brushartdesigns.es/

caarsa dijo...

Vaya cojones que tienes ...

Abrazos

rofagolu dijo...

que cojones, joder!

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